El jueves descansé, día intenso pero no de running.
Y el viernes volví a la rutina, a madrugar, pista de atletismo, 7km. estiramientos y a comenzar la jornada, hace calor pero es soportable.
El sábado en cambio lo de correr por la mañana fue imposible, me quedé hasta tarde estudiando el viernes, liado, y al día siguiente necesitaba algo de reposo, lo que significa que ya no pienso en salir a correr hasta la tarde.
Por la tarde, eso sí, intento esperar a salir hasta que no sean las siete o las ocho, pero viendo la temperatura, casi da lo mismo que salir a las seis, así que salgo a las seis.
El bochorno es considerable, el calor, pasa de los 32ºC, es sofocante y se le suma una humedad elevadísima, que realmente condiciona la práctica deportiva, básicamente es de todo menos recomendable.
En todo el recorrido no me he encontrado ni a un/a solo/a runner, y si eso ocurre sabes que estás saliendo a una hora o demasiado temprana (no es el caso) o que las condiciones no son las idóneas.
No es lo mismo correr por la mañana que por la tarde, no es igual madrugar y salir a trotar, aunque pases un poco de calor, que hacerlo cuando el sol ha estado todo el día calentando el piso, pero a veces no hay más remedio.
