En este momento estás viendo Unas vueltas bajo una lluvia fina

Unas vueltas bajo una lluvia fina

El entrenamiento matutino de hoy ha consistido en dar unas vueltas bajo una lluvia fina, muy fina, agradable, llegando a hacer un 5000.

Con el dolor de la hernia intento no hacer más de 5 ó 6 km. por sesión, aunque hoy me hubiera lanzado a correr bastante más, sé que debo ser precavido.

Llego a la pista de atletismo a las 6:45, el cielo está muy encapotado, escondiendo el sol, lo que da cierta tregua a las altas temperaturas, observo como comienzan a caer gotitas, no sé si irá a más o no, en la previsión de Google se indican «chubascos dispersos», así que vete a saber.

Lo que está claro es que no voy a suspender el entreno por culpa de la lluvia, a menos que sea un chubasco.

Comienzo el trote, dolor en la zona afectada por la hernia, resignación, sé que en un par de vueltas desaparece, y efectivamente así es.

Al principio voy muy lento, es complicado llevar buen ritmo con molestias.

Tal vez debería hacer un calentamiento fuera de dar vueltas a la pista, pero no tengo tiempo.

De menos a más, a medida que van pasando los km. voy corriendo más rápido, me voy sintiendo mejor… lo cierto es que me «jode un poco» lo de las hernias, porque me encuentro en un estado de forma increíble.

Normalmente el mes de agosto siempre es propicio para mí, como esa pretemporada en la que afinas la maquinaria de cara a las carreras, pero mientras no tenga solucionada la lesión no tengo mucha intención de tomar parte en ninguna competición, únicamente pienso en la Peonada, porque ni siquiera es competitiva y me puede servir para quitarme un poco esa ansiedad por no poder competir.

Eso sí, todo con mucha calma y sin forzar, a ver como le digo a mi cabeza que no esprinte cuando esté a unos metros de la meta…

Deja una respuesta