Me he cogido dos días de vacaciones en vistas que la semana era muy tranquila…
Y claro, que la alarma suene a las 6:45 no significa necesariamente tener que hacerle caso y madrugar para salir a correr hoy no era algo que entraba en mis planes, si lo hacía perfecto, pero en caso contrario tenía todo el día para eso.
Así que la mañana ha sido más que interesante porque tras dejar al peque en el cole y hacer un café con mi pareja me he ido a la pista de atletismo, y eso significa que he comenzado a entrenar a las 10:30.
Y a partir de esa hora el sol ya está encima de la pista y lo cierto es que entrenar con calor (hablamos de unos 20ºC) pero sobre todo con humedad del 70% lo cierto es que no es fácil.
Ya iba con la idea, así que hoy camiseta de tirantes y gorra, y mucha paciencia.
El tipo de entreno no podía ser con una intensidad muy elevada precisamente, porque simplemente correr ya se hacía complicado con esas condiciones (qué recuerdos cuando no tenía más remedio que salir a entrenar al mediodía).
Así que he iniciado el trote a ritmo tranquilo pero bastante «potable» 4:45, el problema es que he aguantado sin parar un 2000… a partir de ahí pues he ido parando, otro mil, paro, bebo agua, me lo tomo con calma sabiendo que no le puedo pedir peras al olmo.
Así hasta llegar al 5000 en total, y aunque podría haber seguido, le doy el punto positivo o el check, otro día completado y listo, que si todo va bien los próximos días tienen que ser para aprovechar y seguir entrenando.
A ver si puedo sacarle más tiempo a los entrenos, pero de momento para hoy ya ha estado bien así, con el calor no doy para mucho más
