Comienzo vacaciones y la verdad es que se ha notado muchísimo porque he podido dedicarme a lo que más me gusta durante más tiempo sin tener que mirar el reloj, sin prisas de ningún tipo.
Todo ha comenzado con un 10000 suave (la idea era correr más pero la rodilla no me ha dejado), eso sí, a ritmo lento, pero disfrutando muchísimo de cada vuelta, de la música de la playlist de turno… para finalizar unas vueltas más y para el gimnasio.
En el gimnasio un poco de todo, bicicleta estática y elíptica y musculación para las piernas, unos estiramientos y listo.
Ha habido un momento, ha sido en la elíptica, en la que era consciente que esbozaba una sonrisa, una de esas de alegría, de estar genial, de pasarlo bien, de disfrutar, casi como si bailara en lugar de estar haciendo deporte (cosas que pasan cuando escuchas música en el gym).
Y a pesar de la rodilla, de mis problemillas este año con el tema de las hernias, lo que me apetece es no estarme quieto…
