La elíptica es uno de esos elementos indispensables en el gimnasio.
Incluso en caso de lesión se puede utilizar, en mi caso cuando estaba recuperándome de la rotura del ligamento y meniscos, tras la operación, era un fijo en la sala de rehabilitación.
La elíptica sirve cuando tienes molestias y no puedes correr, también para hacer ese día de entrenamiento cruzado, fundamental para mejorar.
Mi plan para esta semana era uno ayer, pero ahora mismo todo ha cambiado, tengo una ligera molestia, que me pide calma, y por supuesto cambiar el planning.
si hoy tenía idea de correr, al final me he metido en el gimnasio directo a la elíptica.
Sesión de 45 minutos, no he necesitado más, es lo justo, unos 10 minutos a ritmo lento, tranquilo, una media hora más potente con algo de intensidad y los 15 minutos restantes a modo de vuelta a la calma…
Todo eso regado con música de una playlist que tengo en Spotify para meterle caña a lo que sea, llamada A Volar!, que aunque inicialmente estaba ideada para el running, en el gimnasio va de fábula.
Mañana a descansar un poco, si es necesario parar, pues se para.
