Ayer tuve cena en restaurante, degustación, una salida de esas que se hace alguna vez y que servía para desconectar un poco…
Lo cierto es que estuvo muy bien, pero durante la noche la digestión ha sido algo pesada, y no he dormido demasiado ni demasiado bien.
Sabía que hoy quería madrugar para correr y que además quería correr un 10000, dos objetivos bastante claros pero que se complicaban.
Pero esta mañana me han podido más las ganas de correr y con la alarma del smartphone me he despertado dispuesto a cumplir retos.
Porque puedo asegurar que correr un 10000 seguido como he hecho hoy en esas condiciones era precisamente eso, un reto.
He corrido un poco como he podido, poco a poco, constante, acabando un pelín más rápido.
48:48 el tiempo exacto que he necesitado para completarlo, lento en total, estiramientos y listo.
De este tipo de entrenos también se aprende, a aguantar, a mejorar la resilencia, a ir más lento de lo normal (esto parece sencillo pero supone tener que ser capaz de no pasarse).
El entreno pasará a la historia como otro 10000 más, sin pena ni gloria, ir acumulando y ya.
