Que solamente tengo media hora para entrenar… pues me sirve.
Y lo reconozco, es un rollo, especialmente cuando te ves bien y te quedarías un buen rato más o acabarías en el gimnasio, pero no puede ser.
Elijo la primera hora, porque comenzar el día haciendo lo que más me gusta es sencillamente espectacular, aunque solamente pueda dedicarle poco tiempo.
De ahí que últimamente los entrenos sean cortos, es que realmente no puedo quedarme más, entre que llegas, corres (esa media hora), haces estiramientos (que son obligatorios) y vuelves de nuevo para cumplir con los quéhaceres familiares y profesionales.
Conciliarlo todo a veces es difícil. sobre todo porque viendo el poco tiempo que tengo, a veces pienso que es mejor quedarme en la cama algo más… en lugar de pegarme el gran madrugón, que no tengo necesidad de ello…
