El lunes fue un gran día, el martes no entrené pensando en descansar tras esa sesión, y el miércoles decidieron cerrar colegios, centros deportivos, comercios, por previsión por el temporal.
Y hoy jueves vuelta al lío de nuevo, al entreno, aunque sea poco.
El caso es que ayer el Garmin se me quedó sin batería y se apagó, lo puse a cargar, y esta mañana marcaba mal la hora, se la modifiqué manualmente, sin darle mucha importancia, en lugar de hacer que se asignara a través del GPS…
Al acabar mi entrenamiento típico, a las 7 de la mañana, resulta que me ha marcado como si lo hubiera hecho a la 1 de la madrugada, incluso la app me ha recompensado con un icono llamado «El Rey de la Noche»…
Anécdota a parte, hoy el frío se nota, menos de 10ºC, temperatura ideal para correr, esta vez casi en ayunas, solamente con una banana en el cuerpo, ni un café me he tomado para acabar completando un 5000 con algún parón que otro, sin que me importara demasiado.
Lo crucial hoy era volver de nuevo, acumular, y esta vez las sensaciones comienzan a ser las que quiero, creo que acabaré el año en forma.
