A veces pensamos que entrenar es solamente lo que haces corriendo y listo, y muchas veces obviamos todo lo que está alrededor.
Me refiero a que si tengo que desplazarme caminando hasta un punto en el que comienzo a trotar, todo ese trayecto, también cuenta de alguna manera.
Mi idea hoy era la de salir a correr por la calle, alternarlo con la pista de atletismo, buscando nuevas sensaciones y ver de alguna manera como me siento en algunos tramos específicos.
Hoy sí, acompañado de música.
He iniciado el running en la Av. Onze de setembre, a la altura de la Fundació URV, en dirección Barri Gaudí, y una vez allí he dado la vuelta hasta finalizar en la entrada del paseo de la Boca de la Mina.
En ese momento exacto he decidido subir el paseo de la Boca de la Mina caminando, llegar hasta arriba de todo para luego bajar corriendo y volver de nuevo al punto de partida en la Avenida onze de Setembre, tal y como había comenzado.
Este tramo es algo más corto, y sobre todo, hace bajada, más fácil que el de ida, ha permitido un ritmo algo más vivo, pero siempre sin forzar mucho. Y luego la vuelta a casa, caminando, que hay también un buen trozo… Todo ello para afrontar el viernes con una dosis extra de energía.