La semana pasada corrí 5K… eso es todo, solamente salí un día, no hay excusas porque siempre puedes sacar tiempo de alguna parte, pero al final fue como fue, que si el frío por la mañana que hace que te quedes en la cama en lugar de madrugar, que si después de trabajar te entra como un bajón y ya no haces nada, y le añadimos compromisos de todo tipo y obligaciones familiares que al final lo complican todo.
5 días sin entrenar son muchos días para alguien que quiere tener un cierto hábito, normalmente suele ocurrir por otro motivos, pero esta vez me han podido tonterías.
Y hoy martes, por la mañana, se me han vuelto a pegar las sábanas, imposible madrugar para entrenar.
Así que una vez finalizada mi jornada laboral no me lo he pensado mucho, porque lo necesitaba.
A una hora poco habitual para mí, con pantalón largo, chaleco acolchado… pista de atletismo vamos allá.
Y a trotar, me ha costado un poco, me ha entrado flato, la música del Mighty se ha parado (la batería estaba bajo mínimos) y he acabado completando algo más de un 5000 a ritmo de paso de tortuga…
Supongo que el hecho de haber comido a la una una ensalada tampoco ha ayudado demasiado.
Pero al menos puedo decir que ya he salido hoy a entrenar, aunque sea muy poco, aunque haya sido en plan rebelde, da igual, ya lo he hecho, lo importante es seguir.
