La cinta de correr puede ser un gran aliado en aquellos momentos en los que no podemos salir a correr, está clarísimo, tanto cuando hace mal tiempo, como ayer que llovía bastante y no era una buena idea el ejercicio al aire libre.
Una cosa es que caiga una lluvia fina y otra un temporal… y con el frío tampoco me apetecía.
En el gimnasio dels Ploms tenemos una cinta TechnoGym, que es la que utilizo en mis sesiones de interior, pero siempre hay una duda que me invade, saber el ritmo real al que estoy corriendo.
Básicamente la máquina te indica un ritmo, de hecho lo vas seleccionando tú, pero por otra parte, mi reloj Garmin tiene una función «cinta» para registrar el entreno y no suele coincidir demasiado, de hecho, aunque no toques nada de la cinta y se suponga que vas al mismo ritmo, el reloj puede ir variando.
No sé si tiene que ver con el movimiento de los brazos, si realmente detecta algún desplazamiento, etc.
El caso es que los entrenos en cinta son «más lentos» que los que puedes hacer en la calle, aunque esa es la percepción claro.
Otra cuestión es que correr en la cinta es mucho más fácil que correr… de verdad? es decir que correr por ahí o en la pista, en la calle o donde sea, parece que no cueste tanto esfuerzo.
Cuando leo que hay quien ha preparado un maratón únicamente corriendo en cinta me pongo las manos a la cabeza…
De momento seguiré guiándome por lo que refleja mi Garmin tras el entrenamiento en cinta, no presto demasiada atención al ritmo, me fijo más en el tiempo que he corrido y la «supuesta distancia», aunque puede que no sean unos valores rigurosos.
Mejor correr en cinta que no correr.
