Ayer fue el día del eclipse… y cualquier cosa parecía «eclipsada» por el fenómeno en cuestión…
A mí personalmente es un tema que no me llamaba la atención, pero sí es verdad que cualquier plan running se veía un poco trastocado por ese motivo.
Esta mañana la temperatura era un poco más agradable, un poco solo, pero suficiente como para animarme a trotar por la calle o de intentar un entreno por ahí (no en la pista).
Aunque la idea inicial al final no se ha correspondido con lo hecho, y ¿cuál era esa idea? pues una especie de CACO o series en la boca de la Mina, subir caminando, bajar corriendo… aunque he iniciado tramo en Avinguda Onze de Setembre.
Sin salir de Reus.
Al final no ha salido el mejor de mis entrenos, pero sí me ha servido para poder activarme tras el descanso de ayer.
Típico entreno de verano en el que corres lo que puedes y cuando no puedes a caminar.
Lo mejor de todo son las sensaciones, en un mes la primera carrera de la temporada, que será un 5K y en noviembre el 10k de la Cursa Bombers, para la primera ya estoy ok, para la segunda me falta un poco todavía, pero todo bien.
