Una cosa es que me guste correr con algo de lluvia, que me encanta, es muy agradable, y otra es que caigan gotas como si fueran agujas…
Para esta semana la previsión del tiempo da lluvia y bajadas de temperatura, lo segundo está genial, pero la lluvia puede hacer que cualquier objetivo plan deba ser modificado.
Solamente al llegar a la pista de atletismo ya me he dado cuenta que el cielo encapotado, rojizo, y que a lo lejos dejaba entrever lo que vendría minutos después, creando imágenes de postal dignas de Stranger Things.
He estrenado el Mighty Vibe 3, ya había usado el Mighty en su versión anterior, que me duró unos años, hasta que la batería dijo basta, y ahora estreno un modelo renovado, del que ya escribiré cuando tenga algo de tiempo, porque hay mejorías considerables.
También he intentado llevar la ropa que pensaba vestir el domingo que viene en la carrera, y que definitivamente no usaré ese día, hay que renovar armario, por lo menos para las carreritas… cierto pantalón Nike corto me va ajustado (es un pantalón que tiene ya más de 10 años sin exagerar, de cuando estaba en el club Runner’s World Tarragona)… y la camiseta de tirantes marca Asics, que me va algo holgada…
Tonterías y supersticiones de corredor urbano, lo sé, pero en todo caso si había que hacer experimentos era ahora y no el día de la carrera.
El caso es que como entreno lo de hoy ha sido una «basura» ni un 5000, me he quedado a unos 600 metros de eso, a un ritmo extra lento, y con unas sensaciones raras, incluso algo de dolor en el muslo izquierdo (no es momento ahora de sobrecargas musculares por favor).
Esta semana tengo la cabeza puesta en lo de domingo, quiero que salga bien, y aunque haya rebajado expectativas, me gustaría hacer un tiempo más que decente.
