Han bajado un poco las temperaturas y eso se agradece a la hora de entrenar y sabía que tenía que aprovechar.
Cuando tienes un trabajo sedentario como es mi caso en el que te pegas 8 horas sentado, en mi caso es peor porque encima estoy frente un ordenador, cualquier posibilidad de que te dé el aire es algo positivo, ya no solamente para tu cuerpo sino para la mente.
Por eso busco que mi tiempo libre (siempre que se pueda) sea fuera de casa.
Madrugón para salir a correr (aunque no hay tanta necesidad de hacerlo entre semana, podría ir más tarde y me daría tiempo) y ganas de volver a tener registros como los de antes.
A veces eso de querer volver a tener los mismos resultados que antes me puede un poco, sobre todo si pretendo correr distancia y voy demasiado deprisa, acabando antes de hacer los km. que realmente quería.
Pongo el mp3 (sí, hoy he ido con el mp3…) en aleatorio, que me sorprenda un poco y se ha hecho la magia…
He ido a ritmos por debajo de 5’/km. bastante a gusto aunque, para que lo voy a negar, me sigue costando un poco.
Creo que lo importante ahora mismo es seguir, mantener la rutina, la constancia, y cuando llegue el momento de volver a incluir la musculación en mis planes entonces se notará bastante.
De momento la economía de carrera, lo de gastar menos energía y ser más eficiente no es que sea mi fuerte, ya llegará, poco a poco.
Lo importante es que estos meses de verano siga entrenando con la vista puesta en comenzar septiembre a tope, como una de esas pretemporadas que tantas veces he hecho, no ha cambiado nada, únicamente coincide con la fase de recuperación de la operación de hernia.
