Tarragona respira running, es una ciudad que lo tiene absolutamente todo para poder disfrutar corriendo en todo tipo de escenario.
Y las carreras en la capital del Tarragonés se van acumulando cada año por estas fechas.
Cuando se canceló la Mitja Marató se tuvo que buscar una fecha que estuviera disponible y que no interfiriera con otros eventos deportivos, por eso hoy día 8 era ideal para ello, tras un fin de semana largo.
Ambientazo como siempre, hoy con un tiempo que quizás no era demasiado propenso para salir a la calle, frío y sobre todo viento, con esa humedad de las poblaciones que están al lado del mar y de nuestro clima.
Para mí hoy era un día especial, volver a una carrera con una distancia más o menos considerable como son los 10K. tras la operación de la hernia era algo que esperaba.
Han pasado 11 meses desde la operación y me encuentro perfecto para volver de nuevo a competir, al menos a nivel de salud, ahora falta seguir entrenando para mejorar, y sí, esa es siempre mi idea tenga la edad que tenga.
El resultado final, he completado la carrera en 46’44», casi era lo de menos, quería saber como me sentiría, y la verdad es que me he sentido genial, que eso es lo que importa.
Con ese frío y ese viento, a veces surgen dudas sobre lo que vestir, pero no me lo he pensado, camiseta manga corta, pantalón competición (corto también) y eso sí, un buff para el cuello, al estilo de lo que suelen hacer en Reino Unido cuando entrenan y se encuentran con un clima variable.
Tarragona con viento, frío… y las cuestas, esas cuestecitas tan típicas y que me han dado momentos de todo tipo en mis entrenos, son las que han protagonizado hoy el recorrido, mucha cabeza para no pasarme, jugando con el ritmo y aguantando el tipo (porque no decirlo) en esas subidas, para no tirar la toalla.
La verdad es que he cumplido con esa premisa de no parar y continuar, aunque en algunos momentos ha sido más complicado que en otros.
Feliz porque ya vuelvo a estar de nuevo en las carreras, a seguir entrenando, a seguir preparándome y a soñar con un 2025 (aun queda la San Silvestre este año) en el que no ocurra nada extraño y me permita seguir disfrutando de esto del running.
