Llevo unos días en los que entreno y no escribo… tendré que ponerme al día, que al final Diario Runner tiene la finalidad de ser una bitácora de lo que voy haciendo a nivel de atletismo.
Igual aburro un poco porque últimamente mis entrenos son precisamente eso, un poco el día de la marmota que se repite.
Pero que queréis que os diga, cada vez que piso el tartán de la pista de atletismo cuando llego justo a las 7 de la mañana, es como el actor que se sube al escenario o el guitarrista momentos antes del concierto.
El día que no sienta nada… igual me lo pienso, pero de momento no es así.
Y sí, otro día sacando tiempo de donde sea, antes de que comience todo, de la jornada y las obligaciones, pendiente del reloj porque no puedo entretenerme demasiado.
Un 5000 a ritmo tranquilo (aunque no voy muy sobrado…) y después un 1000 de regalo final, estiramientos y dar inicio a la jornada…
Este domingo hay carrera, una de esas de Carnaval, en Reus, y con ganas de ponerme un dorsal, aunque sé que mi estado de forma es mejorable, lo que me motiva es estar en mi casa con los míos.
