Festivo, día de despertarse tarde, de no madrugar en exceso.
La opción de salir a trotar por ahí se desvanece un poco cuando veo que son las 9 pasadas, demasiado tarde con este calor.
Pero tampoco quiero que sea un día de descanso absoluto.
A las 9 en els Ploms, pero esta vez en el gimnasio, no me apetece sufrir en exceso, así que me encargo de permanecer 45 minutos en la elíptica y hago algunas máquinas de musculación.
Otro entrenillo minimalista, pero otro día que sirve para ir acumulando.
