A mí me gusta correr a primera hora de la mañana, justo antes de que comience todo el lío, antes del cole, del café (el segundo café), y del trabajo.
Pero hay veces que entrenar antes no es posible, como hoy, cuando te cambian las circunstancias, al final la clave está en adaptarse, salir de la rutina es posible.
Hoy ha sido posible, precisamente, buscar un huequecito después del trabajo, de una de esas jornadas estresantes y entretenidas en la que no he parado.
Y sin pensarlo (hay que hacerlo así, porque si lo piensas no sales) me he vestido para entrenar en la pista.
Diferencias de entrenar a las 7 de la mañana o hacerlo a las 5 de la tarde, que la pista suele estar algo más concurrida, pero sigue siendo un placer tener en el centro de la ciudad un lugar nada masificado.
Simplemente he corrido, al ritmo de la música, he comenzado más o menos lento pero he ido aumentando el ritmo a medida que daba las vueltas, la intención y objetivo ha sido muy simple desconectar y quitarme el estrés.
Precisamente lo he conseguido, mañana volveremos al lío, con todo…
