Poco a poco voy recuperando la forma física, lo noto porque cada vez tengo mejores sensaciones, me cuesta menos esfuerzo completar las sesiones y las pulsaciones han bajado bastante.
Lo de la zona 2 nunca ha sido para mí y siempre he entrenado por sensaciones precisamente, desde aquel reloj Casio que tenía un podómetro sin pulsómetro ni nada de hace más de veinte años, y hoy en día, que con el Garmin puedes saber exactamente a qué ritmo vas y en qué zona estás, ha cambiado todo muchísimo.
A veces vale la pena no prestar atención al reloj, no digo tampoco dejarlo en casa porque es bueno registrarlo, pero sí olvidarse mientras entrenas, y eso es lo que he aplicado hoy.
Cuando me he dado cuenta había completado un 5000 a ritmo de 5 el 1000.
Si lo llego a saber hubiera apretado más.
Hoy por lo menos no he tenido tanto viento y se ha podido entrenar bastante mejor, en esta semana atípica que personalmente no me ayuda demasiado porque la conciliación es complicada siempre… trabajo, familia, estudios… encaje de bolillos, rompecabezas en el que a veces hay que prescindir de alguna pieza y siempre esperas que esa pieza no sea el running.
Otro 5000 a primerísima hora antes de comenzar el día.
