Si las carreras son en la calle… ¿por qué entrenar en la pista de atletismo siempre?
Pues sí, cierto, supongo que me he acostumbrado muchísimo a que la pista sea mi laboratorio running personal donde puedo probar, hacer y deshacer como me plazca, sin pensar en nada más.
Síndrome de hamster de dar vueltas y vueltas, la verdad es que sí tengo que pensar en la importancia de meterle sesiones de running callejero, imprescindible para preparar carreras, rutas, circuitos en los que, como ocurre precisamente en la competición, hay cuestas, bajadas…
También hay circuitos agradecidos, con bajadas o llanos más o menos largos, esto es ideal tmbién.
Ya pensando en la Cursa de la Coia, mi idea ha sido la de comenzar en la Raval Robuster, en Reus, subir por La Prioral, Monterols, Llovera, Plaça Llibertat, Onze de Setembre, llegar a la Av comerç (hasta el barri gaudí) y dar media vuelta para regresar hasta llegar als Ploms.
Para los que no conozcan la zona, se trata de una ruta con cuestas y bajadas con una exigencia media.
En el caso de hoy, media horita, 6K suficientes, con la intención de no pasarme, de no forzar ritmos, de no hacer el loco, de hacer un rodajito, estirar piernas.
Las sensaciones brutales, sin forzar, como si flotara, creo que ahora que se va a notar todo lo trabajado durante dos meses sofocantes, muy buena vibra antes de currar.
