Salir a entrenar, esa es la clave, aunque haga calor, pero eso no significa tener que pegarse palizas a nivel de distancia ni ritmo porque ya tengo suficiente con la temperatura.
Los que me conocen, o los que han seguido mi diario desde el principio, saben que para mí el calor es un handicap enorme, no lo son las cuestas, las ampollas en el pie, las rozaduras… pero el calor es de lo que históricamente he ido llevando peor.
Con el tiempo he ido adaptándome un poco e incluso en los meses de julio y agosto, a veces, me he planeado como una especie de pretemporada para llegar a tope a las carreras de septiembre.
Y ese planteamiento (que se había perdido un poco) es el que quiero recuperar.
Me están saliendo entrenos de poca distancia, da igual si son corriendo del todo o si hago CACOS, precisamente mi idea de los CACOS, de caminar y correr, es que sea con una distancia considerable, un poco rollo ¿ves cómo si que puedes cubrir esa distancia? aunque sea mintiéndole un poco a la mente.
Pero no estoy consiguiéndolo y cuando llevo 40 minutos en pista, con el calorazo, entonces me conformo con lo realizado y finiquito el entrenamiento.
¿Está mal?
NO, no está mal, pero tendré que esforzarme un poco más si quiero conseguir entrenos de 10, 15 o medio maratón como distancia, aunque sea medio caminando y medio corriendo.
Supongo que tampoco ayuda tener una jornada laboral por delante (y soy consciente de ello) ni comenzar demasiado tarde (por ejemplo a partir de las 9…).
Hoy ha sido otro CACO corto, todo ok.
