Lo bueno de las lesiones es que cuando vuelves recuperado te encuentras de nuevo con la sensación de las primeras veces, y eso es, sin duda, maravilloso.
Volver cuesta, ya os lo comenté que la semana pasada tuve sinsabores que me faltaba energía, que era incapaz de correr 5k seguidos…
Hoy ha tocado madrugar, ha sido salir a la calle y tener que volver a casa, estaba lloviendo bastante y las zapatillas con ese clima no eran las mejores, prefiero reservar la Joma «Storm» Viper, que a pesar del nombre no son para la tormenta, y me he calzado una New Balance 1080.
Esas zapatillas que sirven para trotar lento, que tienen mucha amortiguación y que a pesar que digan que son muy cómodas, a mí no me lo parecen tanto.
Con ese modelo ya sé que no puedo pretender grandes ritmos, pero es que no era ese mi objetivo precisamente.
Lo que buscaba hoy, disfrutar, sobre todo disfrutar, pero también intentar acabar un 5000 sin tener que parar antes.
Chaqueta Kalenji y pantalones cortos, extremadamente cortos, creo que les llaman «puti shorts» pero que aunque haga fresco y llueva es lo mejor.
Por suerte la intensidad de la lluvia no ha sido demasiado y a medida que pasaban las vueltas iba sabiendo que sería capaz de completar la distancia.
Eso sí, como decía, ritmo lento, creo que ha sido 5:15/km. y que más da, si hubiera ido más lento tampoco hubiera pasado nada.
Justo al acabar, cuando ya estaba haciendo estiramientos, ha sido cuando ha apretado un poco más la tormenta.
Madrugón para comenzar el día con muchas ganas, después de unos días que si salía era por la tarde, supongo que tengo que conciliar trabajo, vida familiar…
Ahora toca seguir, pero hoy me he vuelto a sentir runner de nuevo.
